La Musicoterapia ayuda a cubrir las carencias existentes en los diferentes tipos de personas que presentan necesidades especiales y circunstancias de carácter diverso, por lo que precisan la adquisición de logros educativos y/o terapéuticos para conseguir mayor autonomía.

sábado, 27 de abril de 2013

KinnetiK y la Fundación Musicoterapia y Salud. Sala ORANGE




Mientras las calles de Madrid recibían un baño copioso sobrevenido del cielo, en el interior de la sala Orange, KinnetiK hacia lo propio desde el escenario. Los que aplaudíamos sus temas,  quedamos empapados de buena música y de complicidad sonora, lo que se traduce en pura fertilidad. 
La trompa de arte que desplegaron no cesó desde la primera a la última gota, como si fuera un diluvio deseado y bondadoso, necesario y disfrutado. 
Lauren, Luis, Red, David, Rolfi, Arián, Sasha transmitieron energía y tan buenas vibraciones que nos supo a poco, tanto que aun estaríamos jaleando los riffs de Red y su "Msheet", siempre mágico y embriagador; los diálogos saxofónicos de David y Rolfi, tuvieron que saltar del escenario porque no cabía tanta fuerza en el escenario; los matices percusivos de Luis remantando cada frase musical con la sabiduría propia de un maestro; la seguridad acústica del bajo de Arián, que porta toda la calidez del caribe; las escalas transitadas por Sasha, asegurando las armonías, templando cada plato sonoro; y por supuesto las baquetas de Lauren marcando el pulso, elevando las pulsaciones cardiacas al nivel óptimo de lo saludable.
Todos juntos nos regalaron una experiencia de esas que resignifican la vida, que la dotan de un sentido de plenitud a través de la creación, de la estética, de la emoción sonora.
Además Lauren, tan generoso como de costumbre, nos permitió difundir los Proyectos de la Fundación y promocionar los nuevos eventos con todos los asistentes.
La noche no pudo ser más redonda.
DG






sábado, 13 de abril de 2013

JAZZ TIME , Chema Vílchez y la Musicoterapia


Las mariposas del estómago nos llevaron casi volando a las puertas de Sala Tron. Teníamos una cita con Jorge Grimaldos y la vastedad del espacio radiofónico para conversar sobre los sueños que la Fundación Musicoterapia y Salud esboza cada día. 

La cita tenía una doble relevancia porque compartiríamos micrófono con uno de los referentes de las cuerdas en España. Decimos cuerdas porque Chema Vílchez, nueva incorporación a la Fundación, además de dominar las distintas sonoridades de la guitarra, extrae emociones rasgueando instrumentos como la mandola (rectificada por el luthier Ricardo Sanchís) o el suarmandal/tampura (suma de instrumentos hindúes afinado en Re lidio). Con estos referentes, la noche apuntaba grandes sutilezas con sabor a premio.

El segundo de ellos, posterior a los abrazos de afecto de Jorge, Chema, Juan Luis, Pablo, Isabel..., nos lo entrego Pablo acariciando las cuerdas de su bajo. Una composición propia que, como esos guisos cocinados a fuego lento, desprendía mucho cariño y dedicación. Chema no pudo sustraerse a acompañarle con su ipad. Juntos pusieron las primeras estrellas sobre el surco nuevo de una noche distinta que no hacía sino comenzar. Pronto el firmamento quedaría iluminado de musicalidades posibles.

Llegada la hora del arranque. Jorge nos citó en el estudio. Primeros saludos, primeros temas, primeros nervios. Difundir de la forma más didáctica y amena posible el trabajo de tantas personas y los anhelos altruistas de la Fundación, no deja de ser una gran responsabilidad, así que decidimos no pensar mucho y dejarnos fluir, sentir, revivir. Jorge hace una seña, cuenta atrás y entramos en antena. 40.000 oyentes repartidos por este pequeño mundo sintonizan cada semana los destellos musicales que Jorge Grimaldos, desde uno de sus rincones prepara con sabiduría, energía y generosidad: sonidos pulidos, voces especiadas, interpretes del extraradio sonoro donde es el arte lo que prima por encima de cualquier nota.

Primeras preguntas, primeros olvidos, primeras sensaciones. La falta de rodaje nos fuerza a batir más fuerte las alas, a gastar más palabras de las necesarias, a incurrir en algún que otro descuido. Esperamos que vuestra compresión, por esta vez, disculpe los nombres que se nos quedaron en el dobladillo de los recuerdos, las matizaciones que habrían hecho falta para redondear algo más las ideas, el esfuerzo de quienes se entregan diariamente en los proyectos de musicoterapia. En el próximo encuentro, distinto seguramente, usaremos una afinación distinta de la mirada. 
Aquí os dejamos el audio ilustrado con algunas imágenes.



Dicho lo dicho, llegó el turno de Chema Vílchez. Desde la primera palabra disfrutamos de su sabiduría, templada con muchas horas de fuego musical, de su energia vital y de su apacible sensibilidad. Su pausada narración, casi meditativa, nos hablaba de otro tempo vital, de esas otras sonoridades posibles que además pudimos sentir en las composiciones que Jorge iba intercalando entre las palabras y por las tres interpretaciones en directo que Chema nos regaló. Os aseguramos que este fue el premio especial.

También lo fueron las conversaciones, los guiños o acabar brindado esta noche, más luminosa que otras, en la sala Silla Eléctrica, en la que la banda empleada en los clásicos del rock, pidió que Chema les acompañara improvisando en un tema. Los asistentes no podían dar crédito a su fluidez melódica y nosotros, acompañados de Isabel Vielba, disfrutamos un poco más de la magia de sus cuerdas.

Gracias a todos los que habéis hecho posible que se conozcan algo más los Proyectos de la Fundación. Gracias a la Sala Tron y a Pablo; gracias a LH Magazine Radio por subirnos a sus ondas; a Jorge Grimaldos por invitarnos a Jazz Time y ser tan amoroso, por su fuerza, por todo; gracias a Chema Vilchez y a su amigo Juan Luis, esto es sólo el comienzo; gracias a Isabel, emana humanidad, sensibilidad y armonía. Gracias a vosotros por vuestro tiempo.
DG







miércoles, 3 de abril de 2013

MARATÓN ROCK&ROLL Madrid y la MUSICOTERAPIA


PARTICIPA el 28 de abril:
APOYA los retos de HARD ROCK CAFÉ: 

Madrid celebra un MARATÓN "Rockanrolero" y HARD ROCK CAFÉ, que lleva ya unos años apoyando los proyectos de MUSICOTERAPIA INFANTIL en el Hospital de la PAZ de Madrid, ha vuelto a poner todo su empeño para sacar fondos que lo sustenten durante un tiempo más.
Buena parte de su plantilla participa en la carrera para sacar fondos ¿CÓMO? pues han creado unos retos:
para obtener microdonaciones (o grandes, ojala) por completar los diferentes tramos de la carrera.
Te invitamos a sumarte a cualquiera de esos retos. Aporta algo. Por poco que sea, tu ayuda servirá de mucho.

Tambien tenemos una FILA 0: 
Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario La Paz. Cuenta número 2100 4065 13 2200092143. Concepto: "Maratón". (pide justificante para ventajas fiscales por donaciones)

ADQUIERE el PIN ESPECIAL que edita HARD ROCK CAFÉ o cualquiera de las pulseras de silicona el día de la carrera o en la Feria del Corredor del 19 al 21 de abril (Casa de Campo)

Más info de la carrera y del proyecto que se financia:

lunes, 18 de marzo de 2013

Musicoterapia con la plantilla de enfermería

Hay momentos en los que la vida se densifica y empastece colocándonos frente a una de sus más esenciales estructuras: la salud. 
En su ausencia, parecemos infortunados jugadores que se ven forzados a levantar un trofeo que la vida (sin preguntar) nos concedió. Un objeto tan pesado muchas veces para la fuerza de unas solas manos como indigestible para la razón. 



Vivimos entonces inmersos en un tiempo de tempo lento que apenas nos permite ser quienes éramos y en el que debemos dejarnos atender. Todo se hace nuevo y más si el paréntesis pasajero (como todos esperamos que sea) ha de digerirse dentro de un hospital. Allí el espacio, la movilidad, los sonidos, el descanso, los colores, el instrumental, el lenguaje, la espera, los alimentos, quienes nos cuidan... cambian y adquieren otro sentido, otro lenguaje. 
Son estas últimas, fundamentalmente mujeres, las que restablecen nuestra física y química a fuerza de cuidados y amor, además por supuesto de con esos otros remedios y atenciones que por prescripción facultativa se nos van entregando en pequeñas dosis. Ellas son las que inventan razones para batir más fuerte las alas cada mañana, las que hacen de cada cura un instante de paz, las que valorando cada pequeño paso convocan el buen ánimo y la positividad.
 
Al tiempo que los pacientes son diagnosticados, calibrados, intervenidos, por su parte las enfermeras preparan sus dosis de cariño y energía para que llega hasta las venas (a veces es lo que más nos cura), para que retomemos cuanto antes el cauce de la vida. Luego ellas se quedan. Reciben nueva gente sin apenas haber podido asimilar las despedidas, sin apenas haber subsanado de sus emociones las heridas. Y cada persona una historia, una sentimiento, un encuentro humano que hace de su dedicación una de las columnas centrales de la estructura social que todos compartimos.
Quienes nos acompañan en busca de la salud perdida, necesitan también ser atendidas, reconocidas, reconfortadas.

Noches de desvelo, urgencias, tratamientos que se tuercen, días sin parar un minuto porque los ignorantes recortes las obligan a multiplicarse; sonrisas y lágrimas, dolores y analgesias, emociones para dentro, esfuerzos, compromisos y signos totalmente humanitarios.
Estas son algunas de las motivaciones, no todas, que sustentan las atenciones que el proyecto de musicoterapia que la Fundación MUSICOTERAPIA Y SALUD
ofrece al personal sanitario del Hospital de la Paz de Madrid. 

Paula Ramírez y Pedro Vinuesa dirigen este taller musicoterapéutico destinado a crear un espacio (por lo pronto mensual) en el que ayudar al personal sanitario a recargar las pilas, en el que compartir emociones y expresar desconsuelos, un lugar sonoro para hacerse oír. La música es la principal protagonista, el código de los mensajes, la expresión personal que cada una de las participantes lleva consigo. Con su fuerza, su expresividad y sentimiento, cada cual aporta la sonoridad que necesite, el pulso y el tempo que la vida demanda. 
Ya empieza a correrse la voz por todas las unidades. Cada vez más personal del centro quiere asistir, quiere reconfortarse, quiere recibir estos cuidados musicales. La sesión es de una hora protagonizada por la improvisación musical, por el canto y por una pequeña reflexión final.

Desde la Fundación agradecemos a Marisol, responsable de comunicación de La Paz, la oportunidad que nos ha brindado de poder difundir la gran labor que Paula y Pedro desempeñan, esperando que sirva ésta para afianzar el proyecto y hacerlo extensible a más personal sanitario, a más días de sesión, a más espacios musicoterapéuticos. Si cuidamos a quienes nos cuidan, la salud de todos irá creciendo.

Gracias a Cristina, Carmen, María Jesús, María del Carmen, Elena, Asunción, María Antonia, María del Carmen, Alicia, Herminda y Concepción por haber sacado la música que llevaban dentro y por haber participado con tanta generosidad en la sesión del día 13. Esperamos que ese ritmo vitalista se esté irradiando ya por todas las camas del hospital donde se dan a manos llenas.
DG

martes, 12 de marzo de 2013

We will DANI rock

Cuando desde las alturas de un escenario se siente a 6000 personas corear y aplaudir, celebrar y vivir el rock, la profesión de músico de estas lides, adquiere sentido. Esto es lo que Dani Gómez ha podido experimentar una vez más (y van ya...) con su Red Special al hombro. Carretera, instrumentos, pruebas de sonido, ensayos, nervios... Así hasta que el cobijo de la noche y los vítores de un público que parece entregado, anuncian que ha llegado el momento de darle nuevamente brillo a las caras de ese diamante inmenso que fabricó Freddie Mercury.

Nos encanta relatar las andanzas musicales de nuestras estrellas, retornar el clamor de las ovaciones, cuando los focos han perdido su magia y los instrumentos caminan hacia otros lugares en los que la música volverá a ser la excusa idónea para hacernos disfrutar de la vida. Por ello aquí va nuestro aplauso agradecido, nuestra ola de silbidos y saltos, para que la herramienta sonora que nos une, nunca deje de estar presente. 

Esta vez ardieron los Jardines de Viveros anticipando el fragor de las Fallas Valencianas. En esas tierras disfrutan del ruido y el estruendo, de la explosión petardera, del hervor de las calles, pero esa noche la reservaron para los acordes inmortales de QUEEN: rock explosivo capaz de hacer enmudecer a cualquier mascletá. 
Con un despliegue escénico coral, los músicos fueron dando paso a Aurora Beltrán de Tahures Zurdos, a Carlos Tarque de M-Clan, a Carlos Escobedo de Söber, a Belén Arjona, entre otros. Un preciado elenco de artistas para dejar indeleble otra marca más en la memoria sonora de los amantes del rock.

Dani se lanzó una vez más a recrear las armonías del maestro May como si sonoran por primera vez, pero con la sabiduría de quien las lleva selladas en el ADN. Volvió a dar cuerpo a las tantas veces degustadas We will rock you, Bohemian Rhapsody, Somebody to love o I want to be free, evidenciando que el arte nunca muere, que la buena música nos trae y nos congrega para darnos más que un par de horas de felicidad. La banda sonó perfecta, el público admirado pidió más y más temas y nosotros celebramos el éxito y todo su arrebato.
Un abrazo Dani.
DG