La Musicoterapia ayuda a cubrir las carencias existentes en los diferentes tipos de personas que presentan necesidades especiales y circunstancias de carácter diverso, por lo que precisan la adquisición de logros educativos y/o terapéuticos para conseguir mayor autonomía.

martes, 12 de febrero de 2013

Alex Meléndez se suma a la Fundación Musicoterapia y Salud

Abrimos gratamente de nuevo estas puertas para anunciar nuestra feliz fortuna, pues vuelve la buena música a ser razón festiva.  
El protagonista de este acontecimiento es un artista de naturaleza musical y amigo de garitos hombríos, donde su Gibson de caja hueca mejor cultiva la voz para las rimas de sus letras.

ALEX MELÉNDEZ, alma y estrella de Vicios Caros, se suma a la FUNDACIÓN MUSICOTERAPIA Y SALUD, tocando a la inversa. Sus cuerdas zurdas biografían la sonoridad propia de una vida consagrada vocacionalmente al rock&roll. Inquieto afiliado a quehaceres creativos no deja ociosos los días a sus musas ni de noche. Se aferra viajero al mástil de su nave de seis cuerdas pertrechado de un optimismo sureño que tanto falta en estos tiempos.

Hace música y sonríe. Transmite la luz de quien se sabe agraciado y capaz de vivir lo que siente y sentirse por ello vivo cantando. 
Compone, interpreta e inventa la vereda persistente que le suba diariamente al escenario. 
Tras hacerse oír como Duff, The Crossroads, Suite Paradiso, Los Fabrizzios, Free Soul Band, Little Lees o Los Fugitivos del Swing, ahora se entrega alevoso a sus Vicios Caros, abriendo para todos los públicos: "Peluquería de Señoras", un abrazo de temas salpimentados por los neones diluidos al amanecer.

Alex nos aporta la fuerza blusera de un rasgueo febril y entregado, la confianza de la resonancia sincera y la frescura de sus fértiles impaciencias musicales. Curiosidad por la vida, reincidencia poética de andar cotidiano y un mar de acordes agitado. 

Os dejamos sus propias palabras y unos enlaces para que empecéis a seguirle con más fundamento:
“Malagueño por los cuatro costados y músico a tiempo completo, lo cual es una ruina divina. Aficionado a juntar palabras, gastar el dinero en elegancia y a jugarme el corazón con una facilidad pasmosa. Soy socio de la soledad, y una de las pocas personas que podría morir por amor cualquier día, asiduo del fino arte epistolar, pienso y hablo muy rápido y llevo a gala este acento andaluz/argento que suelo gastar”.

Gracias Alex por acercarte a nuestro puerto.


 

lunes, 11 de febrero de 2013

VOCES de ACOGIDA

Arrancamos un nuevo proyecto.
Queremos innovar con una nueva forma de musicoterapia. Para ello trabajaremos junto a los integrantes del coro BLACK LIGHT GOSPEL CHOIR. ¿Os imagináis la fuerza de 25 voces en una sesión? 
Estamos diseñando el plan de acción para canalizar este potencial y así poder aportar a 10 niñas de un hogar de acogida, las bondades de la musicoterapia. Sus realidades sociales no serían las más idóneas de no ser por las hermanas franciscas que cada día tutelan su educación y alientan su futuro. 
Aun así las carencias emocionales, la necesidad de escucha y acogida, de afianzamiento de la autoestima hacen del proyecto una oportunidad para reforzar esas ayudas ya establecidas. 
El entorno sonoro que crearemos será un espacio de encuentro para que la parte lúdica de la música restañe sus heridas, minimice sus miedos y refuerce sus ganas de salir adelante. Buscamos estimular sus fronteras infantiles, protegerlas y hacerles sentir la cálida compañía del ritmo, las melodías y el movimiento, como herramientas creativas para reinventarse.
Os lo iremos contando.
De momento os dejamos el vídeo de presentación.
Si quieres ayudar a sustentar el proyecto, no dudes en contárnoslo.
DG 



voces de acogida. Black Light Gospel Choir - Fundación Musicoterapia y Salud from Fundación Musicoterapia y Salud on Vimeo.
Rebeca Rods, lider de Black Light, llevaba tiempo con necesidad de que las voces del coro llegarán más allá de los focos del escenario. Su local de ensayo propició que aquel impulso social se materializara.
Junto a la Fundación Musicoterapia y Salud va a coordinar un taller de musicoterapia con niñas de acogida cuyas realidades sociales son en estos momentos delicadas.
Vamos a hacer de la música, entendida como terapia, un espacio para ser, un tiempo para expresar y crecer sin miedos, un entorno de atenciones sonoras y respeto.
Si quieres aportar fondos de ayuda para sostener este proyecto escribe a:
ideando@fundacionmusicoterapia.org

domingo, 10 de febrero de 2013

Firewall, sonidos manuales

Firewall es una instalación interactiva creada Aaron Sherwood, estudiante del ITP  de Nueva York, realizado en colaboración con Mike Allison.  Consiste en una fina hoja estirada de "elastano" funciona como interfaz-membrana, sensible a la profundidad provocada por las manos de personas, al tiempo que crea efectos visuales basados en el fuego mientras reproduce música expresiva.



La idea original proviene de una performance que el artista desarrollará con Kiori Kawai, titulada Mizalu, que se estrenará en junio de 2013. Unos bailarines se apoyarán sobre el spandex con la audiencia ubicada del lado opuesto.
Mizalu trata sobre la muerte y la experiencia de la realidad. Esta membrana representa un plano de experimentación para acercarnos a tratar de entender lo que hay entre la vida y la muerte, eso que nunca se puede saber.

La obra se realizó con Processing, Max / MSP, Arduino y Kinect. El Kinect mide la profundidad media del spandex de la trama sobre la que está montado. Si no se presiona el spandex no sucede nada. Cuando alguien presiona reaccionan las imágenes y la música se dispara. Un algoritmo creado con Max permite que la música se acelere y desacelere y se hace más fuerte o más suave, según la profundidad. Esto proporciona una experiencia musical muy expresiva, incluso para las personas que nunca han hecho música antes. Lleva un conmutador integrado en el bastidor que permite cambiar entre dos modos. El segundo modo es un poco más agresivo que el primero.

Tomado de: http://aaron-sherwood.com/blog/?p=558

sábado, 9 de febrero de 2013

Música reciclada

Diego Stocco construye una orquesta modificando instrumentos

Diego Stocco Builds an Entire Orchestra of Modified Instruments music instruments
Diego Stocco Builds an Entire Orchestra of Modified Instruments music instruments
El músico y artista sonoro Diego Stocco (previously here and here) es conocido por sus vídeos musicales en los que ofrece múltiples sonidos logrados a través de objetos comunes e instrumentos musicales modificados. En su último vídeo Custom Built Orchestra Stocco se esfuerza en crear casi una docena de instrumentos, algunos completamente desde cero, y otros instrumentos adquiridos con defectos estructurales y que luego alteró para crear nuevos dispositivos musicales. El resultado es bastante sorprendente. Ver todos los detalles del proyecto a través de Behance.

Música desarmada

Video que muestra en operación los instrumentos musicales que el artista Pedro Reyes creó a partir de armas decomisadas al narcotráfico en México.
Pedro Reyes resignifica las armas decomisadas a los grupos de narcotraficantes en México llamando la atención sobre un problema que usualmente no se considera importante por el halo de glamour que pesa sobre estas.
Tomado:
http://www.blog.pedroreyes.net/?p=151




Historia del Rock en 100 riffs


El rock n' roll es uno de los géneros musicales más importantes de la segunda mitad del siglo XX, un elemento imprescindible del soundtrack colectivo de muchísimas personas en varios países del mundo. La vivacidad de sus ritmos, su versatilidad anímica, sus efectos sobre la percepción de un momento, son algunas de las características que contribuyeron en su predilección y favoritismo.
En este video se realiza un breve recuento de la entrañable historia de este género de una manera ingeniosa: por medio de riffs de guitarra (¿qué otro instrumento si no?), frases que de inmediato resuenan en nuestra memoria y nuestros recuerdos, a pesar de que estos no sean siempre estrictamente nuestros, sino más bien prueba de que el rock ha traspasado generaciones y límites temporales.
El guitarrita, por cierto, es Alex Chadwick, quien ganó cierta popularidad en línea después de que esta grabación se viralizara.
Tomado de: http://pijamasurf.com/2013/02/la-historia-del-rock-n-roll-en-un-solo-video-100-riffs-12-minutos/

Preludio a la siesta de un fauno

La encantadora música de Claude Debussy en una de sus manifestaciones más sobresalientes, el Preludio a la siesta de un fauno, animada por una máquina de música visual, es un tentempie irresistible para esta tarde sabatina, languidez onírica entrecortada por fuertes paisajes ferales. La animación es un pretexto, un flujo para acompañar un estado de revuelo hipnagógico y deslizarse entre las gotas de colores en la oscuridad. Un proceso de sinestesia digital.
Debusy compuso esta pieza basándose en poema bucólico de Mallarme que fuera ilustrado por Manet. La composición muestra un giro en la obra de Debussy, dejándose llevar por la impresión que le dejó el poema de Mallarme e innovando en el uso de los instrumentos.

Música analgésica




Durante mucho tiempo se ha discutido el efecto de la música en la salud corporal, no solo en sus evidentes consecuencias psicológicas —la música puede lo mismo relajar que crispar los nervios— sino en aspectos mucho más fisiológicos equiparables a los que busca la medicación farmacéutica.
Recientemente un equipo de investigadores de la Universidad de Utah realizó un experimento en que se aplicó a ciertos voluntarios choques eléctricos en intensidad creciente sobre sus manos, al tiempo que escuchaban música y se les pedía que identificaran ciertas notas y tonos. Midiendo la dilatación de sus pupilas y la actividad cerebral, los científicos encontraron que conforme las personas se enfocaban en las melodías, experimentaban mucho más alivio a su dolor. Además, el efecto fue mucho más notorio en aquellos que habían mostrado mucho más ansiedad al inicio de la prueba.
Estos resultados se complementan con los de un estudio sueco de 2009 en que se mostró que niños expuestos a terapia musical después de una cirugía menor requirieron cantidades menores de morfina en comparación con aquellos que no contaron con este tratamiento.
Lo que queda por analizar, sin embargo, es el efecto de esta terapia alternativa, pues hay quienes aseguran que el impacto de la música sobre el dolor no es suficiente como para convertirse en sucedáneo de medicamentos analgésicos. Sea como fuere, sin duda vale la pena experimentar en carne propia y la próxima ocasión que sobrevenga algún tipo de dolor físico, correr no a la farmacia o al botiquín, sino a un reproductor de sonido y elegir una pieza que, según el gusto personal y el conocimiento que de sí tenga cada quien, parezca más apropiada para aliviar nuestros dolores.

jueves, 7 de febrero de 2013

El ritmo y el control de la impulsividad




(cc) Junction Festival
(cc) Junction Festival
Investigaciones recientes muestran que el uso de patrones rítmicos facilita la respuesta óptima en el tiempo, por lo que el entrenamiento mediante ritmos podría proponerse como terapia novedosa ante problemas como la impulsividad. Esto podría beneficiar a pacientes con daño prefrontal o personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), que suelen mostrar conductas impulsivas, así como dificultad para estimar el paso del tiempo.
[Versión en pdf]

¿Quién no ha cantado o bailado al son de una canción? El ritmo de la música parece proporcionar información temporal predictiva y fiable. Es decir, todo el mundo sabe cuándo será el siguiente “pulso” rítmico de la canción (sobre todo si es conocida), lo cual nos permite sincronizar nuestros movimientos con el ritmo. El ser humano tiene la capacidad de emitir sus respuestas en el momento óptimo, y los ritmos proporcionan una información predictiva poderosa (Barnes y Jones, 2000). Así, de forma automática y sin necesidad de pensar, el ritmo induce en el individuo una expectativa temporal, que le permite anticipar cuándo va a suceder el siguiente evento (algo que hacen incluso los bebés, Sanabria, 2008).
En la última década se ha retomado el estudio científico del tiempo y su relación con diversas alteraciones en las que las personas dan respuestas adecuadas, pero en momentos inoportunos, es decir, responden precipitadamente antes de tiempo. Así, la impulsividad mostrada por pacientes con daño cerebral en el lóbulo prefrontal o por niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) parecen relacionadas con dificultades en la estimación y preparación temporal (Berlin, Rolls y Kischka,, 2004; Toplak, Dockstader y Tannok, 2006). Actualmente los problemas de impulsividad se interpretan únicamente como un déficit en el control cognitivo y comportamental, por lo que su intervención se basa principalmente en dotar al paciente de estrategias que le permitan autocontrolar su conducta. Sin embargo, dada la relación cada vez más evidente de la impulsividad con los procesos temporales, abordar los problemas conductuales de estos pacientes desde paradigmas de preparación temporal podría ser no sólo novedoso teóricamente, sino también un avance en la eficacia de su terapia neuropsicológica. De hecho, algunas investigaciones han mostrado cómo pacientes con lesión prefrontal son capaces de sincronizarse con un patrón rítmico (Berlin y cols., 2004). Esta capacidad predictiva de los ritmos se ha relacionado también con mejoras en la atención de niños con TDAH (Shaffer y cols., 2000).
Recientemente, un estudio de nuestro laboratorio (Triviño, Correa, Arnedo y Lupiáñez, 2010; véase también Triviño y col, 2010) encontró que los pacientes con lesión prefrontal derecha mostraban dificultades para responder de forma adecuada y anticipar la llegada de los estímulos cuando tenían que utilizar información temporal explícita proporcionada por una señal no rítmica, es decir, un símbolo arbitrario al que se le atribuye información temporal (en nuestro caso, una línea corta o larga que indicaba un intervalo corto o largo, véase la Figura 1). En cambio, los pacientes con lesión prefrontal izquierda presentaron una ejecución semejante al grupo control sano.
Figura 1
Figura 1.- Secuencia de acontecimientos en la tarea con señal simbólica. Primero se presentaba a los participantes una señal temporal que podía ser una línea corta o larga que indicaba la aparición del estímulo en 350 o 1.350 ms, respectivamente. A continuación, la pantalla quedaba en blanco durante un intervalo de tiempo de 350 o 1.350 ms. Inmediatamente después del intervalo corto o largo, aparecía una letra ante la cual los sujetos debían responder. Se manipulaba la validez de la señal, de forma que en un 75% de las ocasiones la línea indicaba correctamente el momento de aparición de la letra (i.e., línea corta-pronto y línea larga-tarde), pero en un 25% de los ensayos la señal era inválida (i.e., línea corta-tarde y línea larga-pronto). Si la persona usa la información temporal proporcionada por la línea, responde más rápidamente cuando la señal es válida que cuando es inválida.
Basándonos en estos resultados, realizamos otro estudio (Triviño y col., 2011) donde comparamos esta misma señal con una de tipo rítmico (Figura 2), con la intención de observar si los pacientes con lesión prefrontal derecha podrían mejorar su ejecución. En este caso, la señal consistía en unas líneas que aparecían o desaparecían con un ritmo rápido o corto, de forma que el propio ritmo informaba a los sujetos acerca de cuándo aparecería el estímulo.
Figura 2
Figura 2.- Procedimiento en la tarea con señal rítmica. La única diferencia es que la señal consistía en una doble línea que aparecía y desaparecía cinco veces con un patrón rítmico rápido (cada 350 ms) o lento (cada 1350 ms). La quinta y última línea mostraba un mayor grosor para alertar a los participantes de la aparición de la letra y, por tanto, del momento para preparar su respuesta (pronto o tarde, respectivamente).
Tal y como esperábamos, al utilizar la señal simbólica encontramos una réplica de los resultados previos (véase la Figura 3A): los pacientes prefrontales derechos no fueron capaces de beneficiarse de la señal para preparar su respuesta. Sin embargo, cuando se utilizaron ritmos visuales para proporcionar la información temporal, la ejecución de los pacientes con lesión prefrontal derecha mejoró claramente, igualándose a la de los controles (véase la Figura 3B). Curiosamente, los pacientes con lesión prefrontal izquierda empeoraron su ejecución con los ritmos. Esto nos proporciona unos resultados interesantes para continuar investigando cómo se procesa la información temporal automática (ritmos) en contraposición con la información temporal proporcionada por claves simbólicas. Algunos estudios, de hecho, apuntan a una mayor lateralización izquierda en el procesamiento de ritmos (Grahn y McAuley, 2009), mientras que otros encuentran una lateralización derecha en la preparación temporal y espacial basada en señales simbólicas (Coull, Frith, Büchel y Nobre, 2000).
Figura 3
Figura 3.- A) Preparación temporal (diferencia entre señal válida e inválidad) en la tarea simbólica en el grupo de pacientes prefrontales izquierdos, de pacientes prefrontales derechos y en el grupo control. B) Preparación temporal en la tarea de ritmos.
Estos resultados son relevantes de cara a la rehabilitación neuropsicológica, ya que justifican el uso de patrones rítmicos predictivos y tareas de sincronización para reducir problemas conductuales en pacientes con daño cerebral adquirido, así como en otras poblaciones en las que se han relacionado los déficits motores y conductuales con alteraciones en la percepción temporal, tales como la enfermedad de Parkinson, corea de Huntington, esquizofrenia, trastorno límite de la personalidad o TDAH. Sin embargo, puede que los patrones rítmicos no beneficien a todos los pacientes y, por tanto, se necesita más investigación.

Referencias
Barnes, R., y Jones, M. R. (2000). Expectancy, attention, and time. Cognitive Psychology, 41, 254–311.
Berlin, H.A., Rolls, E.T., y Kischka, V. (2004). Impulsivity, time perception, emotion and reinforcement sensitivity in patients with orbitofrontal cortex lesions. Brain, 127, 1108-1126.
Coull, J. T., Frith, C. D., Büchel, C., y Nobre, A. C. (2000). Orienting attention in time: Behavioural and neuroanatomical distinction between exogenous and endogenous shifts. Neuropsychologia, 38, 808–819.
Grahn, J. A., y McAuley, J. D. (2009). Neural bases of individual differences in beat perception. Neuroimage, 47, 1894–1903.
Shaffer, R. J., Jacokes, L. E., Cassily, J. F., Greenspan, S. I., Tuchman, R. F., y Stemmer, P. J. (2001). The effect of interactive metronome training in children with ADHD. The American Journal of Occupational Therapy, 55, 155-162.
Toplak, M.E., Dockstader, C., y Tannok, R. (2006). Temporal information processing in ADHD: Findings to date and new methods. Journal of Neuroscience Methods, 151, 15-29.
Triviño, M., Arnedo, M., Lupiáñez, J., Chirivella, J., y Correa, A. (2011). Rhythms can overcome temporal orienting deficit after right frontal damage. Neuropsychologia, 49, 3917-3930.
Triviño, M., Correa, A., Arnedo, M., Lupiáñez, J. (2010). Temporal orienting after prefrontal damage. Brain, 133, 1173–1185.

Mónica Triviño (a), Marisa Arnedo (b), Juan Lupiáñez (c) y Ángel Correa (c)
(a) Servicio de Neuropsicología, Hospital Universitario San Rafael, Granada, España
(b) Dept. de Psicobiología, Universidad de Granada, España
(c) Dept. de Psicología Experimental, Universidad de Granada, España

Tomado de: http://medina-psicologia.ugr.es/cienciacognitiva/?p=569

Cerebros musicales sexuados


(cc) AndreyphotoLos cerebros masculino y femenino difieren en su experiencia musical estética: en las mujeres participa una red más amplia en las emociones musicales. La emoción agradable enlaza todo el hemisferio izquierdo y la desagradable los dos lóbulos frontales. En los hombres, en cambio, participan solamente las regiones anteriores y posteriores para la emoción agradable, y el lóbulo frontal derecho en la desagradable. Esto puede estar relacionado con la tendencia femenina a unificar la lógica y la emoción en una misma experiencia.
[Versión en pdf]
Desde hace varios años, en nuestro laboratorio venimos desarrollando un proyecto dirigido a investigar el fundamento nervioso de la emoción musical. En este proyecto hemos escogido como estímulos musicales obras maestras de la música clásica, calibradas por su capacidad de inducir emociones positivas de placer y negativas de desagrado en numerosos grupos de participantes (Díaz, Flores-Gutiérrez, del Río-Portilla, y Corsi-Cabrera, 2009). Para medir la emoción subjetiva inducida por la música usamos escalas de adjetivos que denotan emociones, también validadas independientemente (Díaz y Flores, 2001; Flores-Gutiérrez y Díaz, 2009) y cuya estructura identifica cinco grandes factores: agradabilidad, tristeza, activación y atención (Ramos, Guevara, Martínez, Arce, del Río-Portilla y Corsi-Cabrera, 1996). Finalmente, utilizamos dos técnicas de imágenes cerebrales para investigar la activación cerebral: la resonancia magnética funcional (fMRI) y la actividad eléctrica cerebral (EEG) (Flores-Gutiérrez, Díaz, Barrios, Favila-Humara, Guevara, del Río-Portilla y Corsi-Cabrera, 2007; Ramos y Corsi-Cabrera, 1989). La fMRI permite visualizar las zonas activas del cerebro durante el estímulo musical y el EEG permite seguir los cambios inducidos por el flujo continuo de los sonidos musicales y obtener un promedio temporal de la actividad cerebral.
En una fase reciente de nuestro proyecto sobre los fundamentos nerviosos de la emoción musical nos ha interesado un hecho bien establecido. La genética y la influencia de las hormonas sexuales, en constante interacción con el medio ambiente y la cultura, confieren a los cerebros masculino y femenino una organización distinta. El cerebro masculino es más especializado intra e interhemisféricamente, mientras que el femenino tiene una organización funcional más homogénea, con mayor conectividad funcional y coherencia (o sincronía) eléctrica interhemisférica. Ello resulta en diferencias sexuales en la cognición y la emoción (Corsi-Cabrera, Del Río-Portilla y Muñoz-Torres, 2007).
La mayor relación funcional entre hemisferios en las mujeres puede subyacer a la mayor utilización combinada de los modos de procesamiento de ambos hemisferios, permitiéndoles atender e integrar mejor el contenido verbal y emocional de los mensajes. Por ejemplo, las mujeres detectan mejor que los hombres la entonación de sonidos no verbales, la congruencia o incongruencia entre el contenido verbal y la entonación emocional, y categorizan más fácilmente la emoción expresada en los rostros. La reacción a la música también es diferente: las mujeres prefieren la música suave y reaccionan más positivamente a ella, mientras que los hombres prefieren músicas más enérgicas, como el rock.
Por lo tanto, investigamos las redes cerebrales de actividad coherente (síncrona) relacionadas con la emoción subjetiva al escuchar música en un grupo de hombres y otro de mujeres mediante una técnica especial de correlación entre electrodos (Flores-Gutiérrez, Díaz, Barrios, Guevara, del Río-Portilla y Corsi-Cabrera, 2009). Para esto se registró la actividad eléctrica cortical mientras los voluntarios escuchaban en diferente orden tres obras maestras de la música seleccionadas por su capacidad para inducir emociones agradables o desagradables (Flores-Gutiérrez y Díaz, 2009; Ramos y col., 1996). Para inducir emociones musicales placenteras y relajadas se presentó una pieza suave de piano en tempo andante (Invención para tres voces, BWV 789 de J. S. Bach) y otra orquestal y dramática para inducir activación además de agrado (segundo movimiento allegro-agitato de la sinfonía número 5 de Mahler). Para inducir emociones desagradables utilizamos una composición inquietante de Prodromidès para la película Danton. Cada pieza se dividió en segmentos consecutivos de 30 segundos, intercalados con ruido blanco de estática de radio de la misma duración. Después de cada pieza, los participantes evaluaron sus emociones en 19 escalas. Se obtuvieron las redes coherentes para cada tipo de emoción, y como control las inducidas por el promedio de las tres músicas y el ruido.
Figura 1
Figura 1.- Actividad alfa-coherente durante la emoción inducida por la música en hombres y en mujeres.
Descubrimos que distintas redes coherentes de actividad alfa (entre 8 y 12 Hz) distinguen a las emociones placenteras de las desagradables inducidas por la música en hombres y en mujeres. La emoción musical agradable se caracteriza por una red coherente formada por regiones frontales y regiones posteriores de asociación izquierdas. Como puede verse en la Figura 1, la red es notoriamente más amplia en las mujeres que en los hombres, relacionando las regiones posteriores de asociación con el resto del hemisferio izquierdo. La emoción musical desagradable se acompaña por una red que liga regiones frontales con la línea media. En los hombres, ésta involucra la región frontal derecha, mientras que en las mujeres la participación frontal es bilateral. La participación de redes más amplias en las mujeres es consistente con la idea de que las mujeres unifican la lógica y la emoción en una misma experiencia.
Los estudios de las bases neurológicas de la música se inscriben en una nueva tendencia de analizar la actividad cerebral durante la experiencia estética, que abre un campo interdisciplinario fascinante entre las disciplinas biológicas y las humanidades.

María Corsi-Cabrera (a) y José Luis Díaz (b)
(a) Facultad de Psicología, Universidad Nacional Autónoma de México, México
(b) Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México, México
Referencias
Corsi-Cabrera, M., Del Río-Portilla, Y., y Muñoz-Torres, Z. (2007) Sex-steroid dimorphic effects on functional brain organization: Differences in cognition, emotion and anxiolysis. En: M. T. Czerbska (Ed.) Psychoneuroendocrinology Research Trends. New York: Nova Science Publishers, Inc. pp. 7-72.
Díaz, J. L., Flores-Gutiérrez, E., del Río-Portilla, Y., y Corsi-Cabrera, M. (2009) Musical emotion assessment, brain correlations and gender differences. En: Ivanova T. E. (Ed.) Music: Composition, interpretation and effects. New York: Nova Science Publishers, Inc.
Díaz, J. L., y Flores, E. (2001) La estructura de la emoción humana: un modelo cromático del sistema afectivo. Salud Mental, 24: 20-35.
Flores-Gutiérrez, E., Díaz, J. L., Barrios, F. A., Guevara, M. A., del Río-Portilla, Y., y Corsi-Cabrera, M. (2009) Differential alpha coherence hemispheric patterns in men and women during pleasant and unpleasant musical emotions. International Journal of Psychophysiology, 71, 43-49.
Flores-Gutiérrez, E., y Díaz, J. L. (2009) The emotional response to music: Attribution of emotion words to musical segments. Salud Mental, 32, 21-34.
Flores-Gutiérrez, E., Díaz, J. L., Barrios, F. A., Favila-Humara, R., Guevara, M. A., del Río-Portilla, Y., y Corsi-Cabrera, M. (2007) Metabolic and electric brain patterns during pleasant and unpleasant emotions induced by music materspieces. International Journal of Psychophysiology, 65, 69-84.
Ramos, J., Guevara, M. A., Martínez, A., Arce, C., del Río-Portilla, Y., y Corsi-Cabrera, M. (1996) Evaluación de los estados afectivos provocados por la música. Revista Mexicana de Psicología, 13, 131-145.
Ramos, J., y Corsi-Cabrera, M. (1989) Does brain electrical activity react to music? International Journal of Neuroscience, 47, 351-357.
Zeki, S. (1999/2003) Inner Vision. An Exploration of Art and the Brain. Oxford University Press.