La Musicoterapia ayuda a cubrir las carencias existentes en los diferentes tipos de personas que presentan necesidades especiales y circunstancias de carácter diverso, por lo que precisan la adquisición de logros educativos y/o terapéuticos para conseguir mayor autonomía.

jueves, 10 de enero de 2013

Músculo Musical. Charles LIMB



Al pensar en nuestros sentidos, no solemos pensar en las razones de su evolución, desde una perspectiva biológica. Realmente no pensamos en la necesidad evolutiva de que nuestros sentidos deben protegerse, Y probablemente por eso nuestros sentidos se han desarrollado para mantenernos a salvo y permitirnos vivir. Realmente al pensar en nuestros sentidos, o en la pérdida de ellos, en realidad pensamos en algo así: la capacidad de tocar algo lujoso, saborear algo delicioso, oler algún aroma, o ver algo hermoso. Esto esperamos de nuestros sentidos. Queremos belleza; no sólo operatividad.Y cuando se trata de devolución sensorial, todavía estamos muy lejos de poder proveer belleza. Y de eso me gustaría hablarles un poco.
Así como también de audición. Cuando pensamos acerca de por qué oímos, no pensamos en la capacidad de escuchar una alarma o una sirena, aunque sea algo muy importante. Realmente lo que queremos escuchar es música.
(Música)
Muchos de Uds. saben que es la Séptima Sinfonía de Beethoven. Y muchos de Uds. saben que era sordo, o casi sordo profundo, cuando la escribió. Ahora me gustaría recalcarles lo extraño que es realmente poder escuchar música. La música es una de las cosas más extrañas que existen. Son vibraciones acústicas en el aire, pequeñas ondas de energía en el aire que cosquillean el tímpano. De alguna manera esas cosquillas en el tímpano transmiten energía por nuestros huesos del oído que se convierten en un impulso dentro de la cóclea y que de algún modo se convierten en una señal eléctrica en los nervios auditivos que terminan en el cerebro en forma de una percepción de una canción o una hermosa pieza de música. Ese proceso es absolutamente abstracto y muy inusual. Y podríamos discutir ese tema durante días para tratar de averiguar, ¿cómo es posible oír algo emocional en algo que comienza como una vibración en el aire?
Resulta que si se tiene pérdida auditiva, la mayoría de las personas que pierden audiciónla pierden en la cóclea, el oído interno. Y se produce en el nivel de células ciliadas. Si Ud. tuviera que elegir la pérdida de un sentido, Siendo muy sincero con Uds., les diré, somos mejores en devolver la audición de lo que somos en rehabilitar cualquier otro sentido. De hecho, realmente nada se le acerca a nuestra capacidad para devolver la audición. Y como médico y cirujano, puedo afirmar sin temor a mis pacientes que si tuvieran que elegir perder un sentido, en lo que vamos más avanzados médicamente y quirúrgicamente es en audición. Como músico, puedo decirles que si necesitara un implante coclear, se me partiría el corazón. Estaría destrozado, porque sé que la música nunca me sonaría igual.
Ahora les mostraré un video sobre una niña sorda de nacimiento. Está en un ambiente muy estimulante. Su madre hace todo lo que puede. Bueno, veamos el vídeo.
(Vídeo) Madre: Esto es un búho. Búho, sí. Búho. Búho. Sí. Bebé. Bebé. ¿Lo quieres?(Beso)
Charles Limb: A pesar de tener todo a su favor en relación al apoyo familiar y aprendizaje de motivación intrínseca, existe una limitación para el niño sordo o bebé que nació sordo,en este mundo en materia social, educativa y oportunidades profesionales. No digo que no puedan vivir una vida hermosa y maravillosa. Lo que digo es que se enfrentarán a obstáculos que la mayoría de personas con audición normal no tendrán.
La pérdida auditiva y su tratamiento realmente ha evolucionado durante los últimos 200 años. Me refiero literalmente a que, se les solía insertar objetos adaptados a la oreja dentro de los oídos e insertar embudos. Y eso era lo mejor que se podía hacer para mitigar la pérdida auditiva. En esa época no se podía ni explorar el tímpano. Así que no resulta sorprendente que no fuesen buenos tratamientos para la pérdida auditiva.
Y hoy tenemos el implante coclear multicanal, un procedimiento ambulatorio. Se coloca quirúrgicamente dentro del oído interno. Dura aprox. de hora y media a dos, dependiendo del lugar donde lo hagan bajo anestesia general. Y al final, se consigue algo así, un conjunto de electrodos se insertan dentro de la cóclea. Realmente es bastante tosco en comparación con nuestro oído interno.
Pero aquí está la misma niña que ahora tiene su implante Es ella 10 años más tarde. Y éste es un vídeo grabado por mi cirujano mentor, el Dr. John Niparko, quien se lo implantó. Veamos este vídeo.
(Vídeo) John Niparko: ¿Has escrito dos libros?
Niña: He escrito dos libros. (Madre: ¿El otro era un libro o un escrito en el diario?) Niña: No, el otro era un libro. (Madre: Ah, bueno.)
JN: Bueno este libro consta de siete capítulos, y el último capítulo se titula "Las cosas buenas de ser sordo." ¿Te acuerdas haber escrito este capítulo?
Niña: Sí. Recuerdo haber escrito cada capítulo.
JN: Sí. Niña: Mi hermana a veces puede ser un poco molesta. Por eso va muy bien para que no me moleste.
JN: Ya veo. ¿Y quién es?
Niña: Holly. (JN: De acuerdo)
Madre: Su hermana. (JN: su hermana.) Niña: Mi hermana.
JN: Y ¿cómo se puede evitar que te moleste?
Niña: Solo me quito el implante y ya no oigo nada. (Risas) Va muy bien.
JN: De modo que tú no deseas escuchar todo lo que hay allí afuera?
Niña: No.
CL: Y por lo demás, ella está fenomenal. Y no hay otra forma de considerarlo sino como un éxito rotundo. Lo es. Es un gran éxito de la medicina moderna. Sin embargo, a pesar de esta increíble facilidad que algunos implantados de cóclea muestran con el lenguaje,al encender la radio no escuchan prácticamente nada de música. De hecho, la mayoría de ellos realmente se resisten y les disgusta la música porque les suena mal. Y por lo tanto, cuando se trata de la idea de recuperar la belleza en la vida de alguien, tenemos un largo camino por recorrer en relación a la audición.
Existen un montón de razones para ello. Ya he mencionado el hecho de que la música es una capacidad diferente porque es abstracta. La lengua es muy diferente. La lengua es muy precisa. De hecho, toda la base para usarla Estriba en su especificidad semántica.Cuando uno dice una palabra, lo que importa es que la palabra se perciba correctamente. Ya no importa que la palabra suene muy bien al pronunciarla.
La música es completamente distinta. Al escuchar música, si no suena bien, ¿qué sentido tiene? Realmente no tiene sentido escuchar música si no suena bien. La acústica de la música es más difícil que la de la lengua. Y Uds. pueden ver en la figura, que la gama de frecuencias y de decibelios, la gama dinámica de la música es mucho más heterogénea. Si tuviéramos que diseñar un implante coclear perfecto, lo que trataríamos de hacer es dirigirlo para permitir la transmisión de música. Porque entiendo la música como la cumbre de la audición. Si pueden escuchar música, Uds. podrán oír todo.
Los problemas empiezan primeramente con la percepción del tono. La mayoría de nosotros sabe que el tono es un pilar fundamental de la música. Y sin la capacidad de percibir bien el tono, la música y la melodía es muy difícil, olvídense de armonía y cosas así. Ahora escucharemos un arreglo MIDI del Preludio de Rachmaninov. ¿La ponen por favor?.
(Música)
Bueno, ahora, si consideramos que en un implantado coclear la percepción del tono no podría alcanzar más de dos octavas, veamos lo que sucede al ponerlo de forma aleatoria en un semitono. Nos encantaría si los implantados cocleares tuvieran la percepción de un semitono Por favor, póngala.
(Música)
Mi objetivo es mostrar que la música no es inmune a la degradación. Se puede distorsionar un poco, especialmente en tono, y entonces ya ha cambiado. Y puede ser que le guste. Es algo hipnótico. Pero no era lo que la música tiene por objeto. Y no escuchan lo mismo que la mayoría de las personas con una audición normal.
La otra cuestión que nos ocupa, no sólo es la capacidad para diferenciar tonos, sino la capacidad para diferenciar los sonidos. La mayoría de los implantados cocleares no diferencian un instrumento. Escuchemos estos dos clips de sonido. (Trompeta) La trompeta. Y el segundo. (Violín) Es un violín. Tienen ondas similares; son instrumentos sostenidos. Los implantados cocleares no pueden diferenciar estos instrumentos. Ni la calidad del sonido, ni el sonido del sonido es como me gusta describir timbre: tono y colorno pueden saber estas cosas. Este implante no transmite la calidad de la música que también ofrece cosas como calor.
Miramos el cerebro de una persona con un implante coclear haciéndole escuchar el habla, ritmo y melodía. Lo que se ve es que el córtex auditivo es el más activo durante el habla. Sería lógico pensar que estos implantes están optimizados para el habla, que se diseñaron para el habla. Pero en realidad si nos fijamos en la melodía, lo que vemos es que hay poca actividad cortical en los implantados de cóclea comparados con el grupo de control. Por la razón que sea, este implante no ha logrado estimular con éxito corteza auditiva durante la percepción de la melodía.
La siguiente pregunta es ¿cómo suena realmente? Estamos haciendo algunos estudiospara entender cómo es la calidad del sonido para los implantados cocleares. Pondré dos clips de Usher, uno que es normal y uno que no tiene casi ninguna frecuencias alta, ni baja y ni siquiera muchas frecuencias medias. Por favor, póngala.
(Música)
(Música de frecuencia limitada)
Tuve pacientes que me dijeron que sonaban igual. No identifican las diferencias de calidad entre aquellos dos clips. Una vez más, estamos muy lejos de conseguir nuestro objetivo.
Ahora la cuestión es: ¿existe alguna esperanza? Y sé, hay esperanza. No sé si alguien sabe quién es éste. Éste es... ¿alguien lo sabe? Éste es Beethoven. Ahora pues, ¿cómo sabemos cómo es su cráneo? Porque su tumba fue exhumada. Y resulta que robaron sus huesos temporales cuando él murió para intentar saber la causa de su sordera, por eso se ha moldeado en arcilla y su cráneo es abultada en un lateral. Pero Beethoven compuso música mucho después de haber perdido la audición. Lo que esto sugiere es que, incluso en el caso de pérdida auditiva, la capacidad para la música queda. Los cerebros permanecen programados para la música.
He tenido la suerte de trabajar con el Dr. David Ryugo Con quien he trabajado con gatos sordos, los blancos, tratando de averiguar qué sucede cuando se les realizan implantes cocleares. Este es un gato entrenado para responder a una trompeta.
(Música)
Texto: Beethoven no le entusiasma. (Música) La Obertura 1812 no funciona como despertador. (Trompeta) pero se pone en marcha a la llamada del deber. (Trompeta)
CL: No estoy sugiriendo que el gato escucha como nosotros. Planteo que con entrenamiento Se puede infundir un sonido musical con significado, incluso en un gato. Si dirigiéramos los esfuerzos hacia el entrenamiento de los implantados para escuchar música, por ahora no existe ninguna iniciativa en esta dirección, no hay estrategias de rehabilitación, muy poco en el tema de avances tecnológicos para mejorar la música,entonces recorreríamos un gran camino.
Quiero mostrarles un último vídeo. Y éste es un alumno mío llamado Joseph con el que tuve la suerte de trabajar durante tres años en mi laboratorio. Él es sordo y aprendió a tocar el piano después del implante coclear. Aquí hay vídeo de Joseph.
(Música)
(Vídeo) Joseph: nací en 1986. Y en unos cuatro meses de edad, me diagnosticaron una grave pérdida de audición. No mucho después, me pusieron audífonos. Pero aunque estos audífonos eran los más potentes en el mercado en el momento, no eran de gran ayuda. Por eso tenía que confiar mucho en la lectura de labios, y realmente no escuchaba lo que decía la gente. A la edad de 12 años, fui uno de los primeros en Singapur, al que se le realizó la implantación coclear. Y no mucho después de la implantación coclear, comencé a aprender a tocar el piano. Y fue absolutamente maravilloso. Desde entonces, nunca pienso en el pasado.
CL: Joseph es fenomenal. Él es brillante. Ahora es estudiante de medicina en la Universidad de Yale, y quiere hacer la especialidad quirúrgica; uno de los primeros sordos que piensa en una carrera de cirugía. Casi no hay cirujanos sordos en ningún lugar. Y esto es verdaderamente raro, y esto lo da esta tecnología. Y el hecho de que puede tocar el piano así es una prueba para su cerebro. Cierto que puedes tocar el piano sin un implante coclear, solo hay que presionar las teclas en el momento correcto. Uds. en verdad no tienen que escuchar. Sé que no oye bien, porque le he escuchado cantar karaoke. (Risas) Y es una de las cosas más terribles, muy reconfortante, pero horrible.(Risas) Y por eso, hay ciertamente mucha esperanza, pero hay mucho por hacer.
Tan sólo quiero concluir con las palabras siguientes. Cuando se trata de que se recupere la audición, es verdad que ya hemos recorrido un largo camino. Y tenemos mucho más camino por recorrer en lo que respecta a la idea de rehabilitar una visión perfecta. Y déjenme decirles, es bueno que todos estemos muy contentos con el habla. Pero digo: si perdiéramos nuestra audición, si aquí alguien perdiera repentinamente su audición, que le gustaría escuchar si se la devolvieran. No les gustaría simplemente una audición satisfactoria, desearían una audición perfecta. La rehabilitación de la función sensorial es crítica. Y no me refiero a subestimar la importancia que tiene restablecer la función básica. Sino a restablecer la capacidad de percibir la belleza donde podamos obtener inspiración. Y no creo que debamos desistir de esa belleza.
Y quiero agradecerles su tiempo.

Entre la música y la medicina. R. GUPTA



Muchísimas gracias. (Aplausos) Muchas gracias. Es un privilegio y honor estar aquí.
Hace unas semanas vi un vídeo en YouTube de la congresista Gabrielle Giffords durante las primeras fases de su recuperación de horribles heridas de bala. Una de ellas le atravesó el hemisferio izquierdo bloqueando el área de Broca, el centro del habla del cerebro. En la sesión Gabby estaba trabajando con un logopeda esforzándose por emitir algunas de las palabras más básicas y pueden ver cómo cada vez está más hundida, hasta que finalmenterompe a llorar sin palabras en los brazos del logopeda. Y después de un momento, su logopeuta intenta un nuevo rumbo y comienzan a cantar juntos y Gabby comienza a cantar envuelta en lágrimas y se la puede escuchar claramente articulando las palabras de la letra de una canción que describe cómo se siente y canta, en una escala descendente, canta"Deja que brille, deja que brille, deja que brille". Y es un recordatorio muy poderoso y conmovedor de cómo la belleza de la música tiene la habilidad de hablar cuando, literalmente en este caso, faltan las palabras.
Viendo este video de Gabby Giffords recordé el trabajo del Dr. Gottfried Schlaug, uno de los preeminentes neurocientíficos que estudian la música y el cerebro en Harvard, Schlaug es partidario de una terapia llamada terapia de entonación melódica, que se ha vuelto muy popular en la musicoterapia actual. Schlaug descubrió que las víctimas de apoplejías afásicas, no podían formar frases de tres o cuatro palabras, pero podían cantar la letra de una canción, como "Cumpleaños feliz" o su canción favorita de los Eagles o de los Rolling Stones. Y después de 70 horas de clases intensivas de canto, descubrió que la música era capaz de reconectar, literalmente, los cerebros de sus pacientes y crear un centro del hablahomólogo en su hemisferio derecho para compensar el daño en el hemisferio izquierdo.
Cuando tenía 17 años, visité el laboratorio del Dr. Schlaug y en una tarde me explicó algunas de las principales investigaciones en música y cerebro —cómo los músicos tenían una estructura cerebral fundamentalmente diferente a la de los no-músicos, cómo la música, y escuchar música, podía iluminar el cerebro por completo, desde nuestra corteza prefrontal hasta nuestro cerebelo, cómo la música se estaba convirtiendo en una modalidad neuropsiquiátrica para ayudar a niños con autismo, para ayudar a las personas que luchancon el estrés y la ansiedad y la depresión, cuán profundamente los pacientes de Parkinson podían estabilizar sus temblores y sus pasos al escuchar música, y cómo pacientes en la etapa tardía de la enfermedad de Alzheimer, cuya demencia había avanzado tanto que ya no podían reconocer a su familia, todavía podrían reconocer una melodía de Chopin al piano que habían aprendido cuando eran niños.
Pero mi visita a Gottfried Schlaug tenía una segunda intención: yo estaba en una encrucijada vital, tratando de elegir entre la música y la medicina. Acababa de licenciarme y trabajabacomo asistente de investigación en el laboratorio de Dennis Selkoe, estudiando la enfermedad de Parkinson en Harvard y me había enamorado de la neurociencia. Quería ser cirujano. Quería ser médico como Paul Farmer o Rick Hodes, este tipo de hombres intrépidos que entran en lugares como Haití o Etiopía y trabajan con pacientes de SIDA con tuberculosismultiresistentes, o con niños con cánceres deformantes. Quería convertirme en esa especie de doctor de la Cruz Roja, ese médico sin fronteras. Por otro lado, había tocado el violín toda mi vida.
La música para mí era más que una pasión. Era una obsesión. Era mi oxígeno. Tuve la suerte de haber estudiado en la Juilliard School en Manhattan y de haber tocado en mi debut con Zubin Mehta y la Orquesta Filarmónica de Israel en Tel Aviv, y resultó que Gottfried Schlaughabía estudiado como organista en el Conservatorio de Viena, pero había renunciado a su amor por la música para hacer carrera en la medicina. Y esa tarde tuve que preguntarle"¿Cómo fue para Ud. tomar esa decisión?"
Y me dijo que todavía había veces en las que deseaba poder volver y tocar el órgano como solía hacer, y que para mí, la Facultad de Medicina podía esperar, pero que el violín simplemente no. Y después de dos años de estudiar música, decidí intentar lo imposible antes de hacer el examen de acceso a la Facultad de Medicina y solicitar el acceso a la Facultad de Medicina como un buen hijo indio para convertirme en el próximo Dr. Gupta. (Risas) Y decidí intentar lo imposible e hice una audición para la prestigiosa Filarmónica de Los Ángeles. Fue mi primera audición y después de tres días de tocar detrás de una pantalla en una semana de prueba, me ofrecieron el puesto. Y fue un sueño. Fue un sueño fantástico tocar en una orquesta, interpretar en el icónico Walt Disney Concert Hall en una orquesta dirigida ahora por el famoso Gustavo Dudamel, pero mucho más importante para mí fue estar rodeado por músicos y mentores que se convirtieron en mi nueva familia, mi nuevo hogar musical.
Pero un año más tarde, conocí a otro músico que también había estudiado en la Juilliard, que me ayudó profundamente a encontrar mi voz y a formar mi identidad como músico. Nathaniel Ayers era contrabajista en la Juilliard, pero sufrió una serie de episodios psicóticos a los veintipocos y le trataron con torazina en Bellevue, y se convirtió en un sintecho en las calles de Skid Row en el centro de Los Ángeles 30 años más tarde. La historia de Nathaniel se ha convertido en un ejemplo para la prevención de la indigencia y el fomento de la salud mental en los EE.UU., como se contó en el libro y la película "El solista", pero me convertí en su amigo y profesor de violín, y le dije que siempre que él tuviese su violín, y yo tuviese el mío, tocaríamos una lección juntos.
Y las muchas veces que vi a Nathaniel en Skid Row, fui testigo de cómo la música era capaz de resucitarle de sus momentos más oscuros, de lo que parecían, para mis ojos inexpertos,los inicios de un episodio esquizofrénico. Tocando para Nathaniel, la música tomó un significado más profundo, porque ahora se trataba de comunicarse, una comunicación donde las palabras fallaban, una comunicación de un mensaje que iba más allá de palabras que recibió la psique de Nathaniel a un nivel fundamental, pero que era una auténtica oferta musical mía. Me di cuenta de lo indignado que estaba porque alguien como Nathaniel pudiese haber sido alguna vez un indigente en Skid Row debido a su enfermedad mental mientras ¿cuántas decenas de miles de personas que estaban ahí en Skid Row solas, con historias tan trágicas como la suya, pero que nunca iban a tener un libro o una película sobre cómo salieron de las calles? Y en el centro de mi crisis, sentí que la vida de músico que había elegido, de alguna manera, tal vez posiblemente en un sentido muy ingenuo, sentí que Skid Row realmente necesitaba a alguien como Paul Farmer y no otro músico clásico tocando en Bunker Hill.
Pero al final, fue Nathaniel quien me mostró que si yo tenía una verdadera pasión por el cambio, si quería marcar la diferencia, ya tenía el instrumento perfecto para hacerlo, que la música era el puente que unía mi mundo y el suyo.
Hay una hermosa cita del compositor romántico alemán Robert Schumann, que dijo: "Enviar luz a la oscuridad de los corazones de los hombres, ese es el deber del artista". Y es una cita particularmente conmovedora porque Schumann era esquizofrénico y murió en un psiquiátrico. E inspirado por lo que aprendí de Nathaniel, fundé una organización de músicos en Skid Row llamada Street Symphony, para llevar la luz de la música a los lugares más oscuros, interpretando para los desamparados y enfermos mentales en refugios y clínicas en Skid Row, para los veteranos de guerra con trastorno por estrés postraumático y para los presos y aquellos etiquetados como criminales dementes.
Después de uno de nuestros eventos en el Hospital Estatal de Patton en San Bernardino, una mujer se nos acercó, con la cara llena de lágrimas, tenía una parálisis, temblores y una hermosa sonrisa, y nos dijo que nunca antes había escuchado música clásica, que no pensaba que le fuese a gustar, que nunca antes había escuchado un violín, pero que escuchar esta música era como escuchar rayos del sol, que nadie iba nunca a visitarlos, y que era la primera vez en seis años, mientras nos escuchaba tocar, que había dejado de temblar sin medicación.
De repente, justo lo que buscábamos con esos conciertos, más allá del escenario, los focos,las colas de frac, los músicos se habían convertido en el camino para la entrega de los enormes beneficios terapéuticos de la música en el cerebro a un público que nunca tendría acceso a esta sala, ni nunca tendría acceso al tipo de música que hacemos. Así como la medicina sirve para curar más que los componentes básicos del cuerpo por sí solos, el poder y la belleza de la música trasciende la nota "mi" en el centro de nuestro querido acrónimo. La música trasciende la belleza estética por sí sola. La sincronización de las emociones que experimentamos cuando escuchamos una ópera de Wagner, o una sinfonía de Brahms, o la música de cámara de Beethoven, nos obliga a recordar nuestra humanidad compartida, la conciencia conectada profundamente comunal, la conciencia empática que el neuropsiquiatra Iain McGilchrist dice está fuertemente cableada en el hemisferio derecho del cerebro. Y para aquellos que viven en las condiciones más inhumanas de la enfermedad mental en la indigencia y el encarcelamiento, la música y la belleza de la música les ofrece una oportunidad para trascender del mundo que les rodea, para recordar que aún tienen la capacidad de experimentar algo hermoso y que la humanidad no se ha olvidado de ellos. Y la chispa de esa belleza, la chispa de esa humanidad se transforma en esperanza, y sabemos, si elegimos el camino de la música o de la medicina, que eso es lo primero que debemos inculcar dentro de nuestras comunidades, dentro de nuestro público, si queremos inspirar una curación desde dentro.
Me gustaría terminar con una cita de John Keats, el poeta romántico inglés, una cita muy famosa que estoy seguro de que todos conocen. Keats también abandonó una carrera en la medicina para perseguir la poesía, pero murió cuando era un año mayor que yo. Y Keats dijo: "la belleza es la verdad, la verdad es belleza. Eso es todo lo que sabes, y todo lo que necesitas saber". (Música) (Aplausos)

jueves, 20 de diciembre de 2012

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miércoles, 12 de diciembre de 2012

Rebeca Rods colabora en Musicoterapia y Salud

Ascendiendo como hilos de humo, un timbre de voz se va desnudando sobre un mar de notas. Las aguas comienzan a perder  calma, a echar en el olvido el silencio impuesto por la pleamar. Serpentean al tiempo que se colman las tablas del escenario, retornando la sonoridad de sus olas al espigón del oído. Los focos anuncian un acorde, el tempo marcado pronuncia la promesa segura del gospel mientras se dibujan las líneas maestras de un nuevo espacio sonoro, abierto a la emoción. Las voces se multiplican, los vibratos claman divididos y las octavas contrarestadas se estiran. Respondiendo, en la platea, se suman aplausos y pitos porque REBECA RODS nos canta.

Además de traernos la memoria sonora de su Vigo natal hilvanada en la voz, Rebeca es arreglista vocal y compositora, faceta profesional que la facilita no dejar de inventar proyectos. Más allá de la pauta del Conservatorio Superior de música de Madrid, ha seguido las enseñanzas de artistas como Gema Corredera, Sheilah Cuffi, Susana Rinaldi o Violeta Hemsky, con los que se ha madurado voz y criterio estético. 
Estos años de ejercicios y trabajo para poder hacerse canto cristalizaron en 2009 con la creación del coro que hoy dirige: los BLACK LIGHT GOSPEL CHOIR. Juntos hacen vibrar a quien se les ponga a tino con un repertorio lleno de alma, armonía y vitalidad. 

Comprenderéis que es un orgullo compartir ilusiones con alguien de este porte. Así que si percibís ganancia acústica en la Fundación MUSICOTERAPIA Y SALUD es gracias a la calidad del registro mezzosoprano de Rebeca y a la calidez humana de su compromiso por el desarrollo y mantenimiento de nuestros Proyectos. Desde que comenzamos con aquel pequeño concierto de la Sala Tarambana que hizo las veces de apertura, la figura de Rebeca ha estado presente. Tras cada colaboración, y van unas cuantas, apreciamos más la importancia de contar con su respaldo, con su confianza, con su voz. Por ello decir Rebeca es hablar de fuerza, de baile, de entusiamo, de creer en la música, de poner por delante los sueños para no dejarse engullir por la rutina.

Los miembros de la Fundación queremos agradecer su cercanía, las voces luminosas de su coro, los proyectos compartidos y la disposición para difundir los bienes de la música entendida como terapia. 

"La experiencia RODS" hay que vivirla en persona. Para el próximo 14 de diciembre será imposible, porque los BLACK cantarán para un aforo completo en el Palacio de Congresos de Madrid, pero luego tienes aun entradas para su actuación el 28 de Diciembre en la Joy Eslava de Madrid. 
Te esperamos 
Oh Yeahhhhh!!!!!


Gracias Rebeca por estar ahí, gracias BLACK

DG

Os dejamos algunos links para que disfrutéis de su buen modo de hacer: