La Musicoterapia ayuda a cubrir las carencias existentes en los diferentes tipos de personas que presentan necesidades especiales y circunstancias de carácter diverso, por lo que precisan la adquisición de logros educativos y/o terapéuticos para conseguir mayor autonomía.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Jorge Salán en la cima del escenario


Ayer tuvimos la suerte de disfrutar de un mágnifico ejercicio de doma musical. Apreciamos cómo se puede amaestrar una galopada silvestre de notas, la que Jorge Salán acostumbra a convocar cuando sube a un escenario, rendidas al cauce de la guitarra. 
Con dos Mayones Regius y una Telecaster fue suficiente para tomar el mando y templar la sonoridad indisciplinada que aparece por el mástil; los arranques de la belleza siempre son desmedidos. Mano arriba y abajo trasteando infinitos riffs, hizo de esa primitiva manada de voces, furiosamente agolpada en la espalda de los bafles, una coreografía de la elegancia musical. Jugó desinhibido como lo haría un niño que se sabe seguro dentro del mundo de la fantasía, donde todo se torna posible, donde la lógica de cualquier misterio es aceptada. 
Sonó, soñó y nos hizo con él soñar sucesivos solos hasta los terrenos del arte donde Jorge se recrea. Tiene la maestría sonora de saber "cuerdear" sus emociones, de hacerse nota y fluir preciso en los bends, hammers y demás figuras que dibujan, inquietos sus dedos. Por ello nos mantuvo en continuo movimiento. Del reposo pasamos a la prisa; ascendimos vertiginosamente desde las graves llanuras de sus trastes hasta la zona más escarpada del espectro sonoro, donde el vértice con el cielo caduca. Allí mismo suspendidos  nos dejó disfrutando de su orfebrería rockera mientras bajaban los focos, lo que cada cual pudiera haber atesorado. Han pasado unas horas y curiosamente el brillo de sus escalas aun no ha dejado de vibrar.
Que un artista de esta categoría musical (otra día os contaremos sus bondades personales) nos brinde su apoyo, representa un referente de máxima calidad, profesionalidad y carácter, un lujo en suma, que nunca le podremos pagar del todo. 

Gracias por todo, Jorge.
DG

No hay comentarios:

Publicar un comentario